Reparación lavadora Whirpool

Hoy en día, decimos que los electrodomésticos «se fabrican para romperse». Una afirmación impopularmente verdadera, teniendo en cuenta las fases de diseño, materiales de fabricación y un sinfín de condiciones.

Lo que es cierto, es que el gasto en desarrollo y fabricación de los materiales que se utilizan para los electrodomésticos, año a año, década a década, se ha ido reduciendo para el beneficio de socios y accionistas de las grandes corporaciones. Ya se sabe, a menos gasto (aunque repercuta directamente en la calidad), más beneficio para accionistas y más contentos los tendremos. Hasta el punto de que marcas punteras, han reducido su calidad de fabricación hasta límites insospechados, donde ves que la electrónica interna de marcas punteras es similar a la de submarcas. Donde se hace bueno aquel dicho «pagas la marca»….pero no los materiales.

El caso, es que en su día me decanté por una lavadora Whirpool, la cual «creía» que era una buena marca, hasta que me pasó…..lo que me pasó.

Llegó un día, en el que la lavadora «no tragaba» y el agua se quedaba en el tambor. Por lo cual llamé a mi seguro que me proporcionaron la visita de un técnico para intentar repararla…El caso es que llegó el citado día, y una persona (no sé si técnico, ó no) se presentó en mi casa, y sin mover ni tocar la lavadora para nada, sacó varias fotos (sobre todo del frontal…..y del modelo), y se fue. En el momento que me enteré de que ni había tocado la lavadora, sinceramente me quedé atónito.

Bueno, pues justo al día siguiente, recibí un correo por parte del seguro, en el cual me decían lo siguiente:

Básicamente, lo que me venían a decir, es que el coste de la reparación…..SIN SABER LO QUE ESTABA ROTO!!!!, superaba el valor de la lavadora, y que ellos sólo me cubrían 300 €. Evidentemente decliné la reparación.

No contento con la respuesta del seguro, me decidí a indagar yo mismo. El caso es me dio por desmontar el panel frontal de la lavadora, y cuál fue mi sorpresa nada más extraerlo, que tenía una pequeña mancha negra, como de explosión, en un punto concreto del plástico. Punto que coincidía con otra pequeña mancha negra en la placa que había sujeta por un clip al propio plástico.

Tras ver la mancha negra, se podía apreciar como un componente, concretamente una bobina, estaba deshecha por la explosión:

Concretamente, la bobina L003. El caso es que me puse a indagar documentación sobre esta lavadora, y resulta que la circuitería electrónica de esta lavadora, no sólo coincide con varios modelos de la marca Whirpool, sino con la de otras marcas. El caso es que para mi sorpresa, incluso vendían «kits» de reparación consistentes en 1 bobina, 2 condensadores y un C.I. Básicamente los componentes que forman esa parte de la alimentación del C.I.

Más puesto a indagar, di con qué parte de la lavadora movía esta circuitería, y resulta que es la que mueve el motor que expulsa el agua del tambor. Evidentemente, cuanto más se llena de suciedad, más le cuesta al motor, más corriente le pide a este circuito…y al final acaba explotando.

Básicamente el «kit» de reparación tenía un precio de 3,80 €. y la bobina en concreto que estaba explotada (L003) tenía un precio de 18 céntimos ó 0,18€.

Fue sustituír dicha bobina, volver a montar circuitería y panel frontal, poner la lavadora en funcionamiento…..y hasta hoy, sigue funcionando.

Este es el momento en el que me pregunto, cómo la sustitución de una bobina de 18 céntimos de Euro, puede llevarte a que ni te plantees la reparación, y directamente presupuestes la sustitución de la electrónica entera, valorada dicha sustitución en 350€.

Pues esa, es la actual forma de actuar, de la mayoría de seguros de hogar. Para reflexionar….

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